martes, 6 de febrero de 2018

KARLA LARA. La abeja rebelde de la música hondureña

Karla Lara en concierto.


Karla Lara nació en Tegucigalpa el 14 de junio de 1968, siendo la tercera de cuatro hermanas y un hermano. Su padre era economista y fue gerente de una empresa de alimentos durante varios años. 
“Por razones políticas le despidieron y se fue a su pueblo, San Juancito. Se dedicaba a la agricultura (cultivaba café y hortalizas) y a hacer mermeladas y encurtidos. Mi mamá era ingeniera civil pero tuvo artritis rematoidea desde los 32 años y tuvo que dejar de ejercer; siempre trabajó con mi papá”. 
La madre de Karla fue la séptima mujer en graduarse ingeniera civil en Honduras. “Hubiese sido la segunda o la tercera, pero ella se casó cuando estaba en cuarto de ingeniería y en 6 años tuvo 5 hijos, por lo que tardó muchos años en sacar el último año. Estudió en un ambiente puramente de hombres, ya al final de su vida hacía la valoración de lo duro que había sido”. Además de trabajar en la empresa con el padre y tener un vivero, su madre era profesora de clases particulares de matemáticas.

En su casa el arte estuvo siempre presente. “A mi padre le gustaba que hubiera en la casa actividad artística. También trabajamos desde muy pequeños. Mi papá y mi mamá tenían esa idea del rigor, de lo que el trabajo te aportaba”.

Ella comienza a los 16 años a cantar en el coro de la Universidad y en Rascaniguas. 



Grupo Rascaniguas

Rascaniguas[1] fue un movimiento artístico rompedor que nace en la Honduras de los 80 en la escuela de Bellas Artes; es el primer grupo que hace teatro musicalizado en ese momento. Tras el grupo de teatro nace el musical. Por Rascaniguas han pasado un inmenso número de artistas esenciales en la historia del país: Rafael Murillo, Tito Ochoa, Mariano Rodríguez, Karla Lara, José Nery Lara (el Chino), David Herrera,…. Fue la semilla de muchos grupos musicales y el inicio de la carrera profesional de muchos artistas del mundo del teatro.

Karla es la única de sus hermanos que no terminó la universidad pues abandona lo estudios de trabajo social con 17 años. “Una historia sentimental…. A raíz de eso me saca mi papá del país porque no hallaba que hacer conmigo y  me fui a México”.

En México inicia su historia de militancia con el FMLN[2] (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional), siguiendo la relación política que existía ya en su familia. 
La madre de Karla nació en El Salvador donde vivió hasta los 15 años, pues sus padres tuvieron que huir de Honduras en el tiempo de la dictadura de Carías; ambos eran militantes liberales y profesores. Por la parte de su padre, su abuelo se casó en terceras nupcias con una salvadoreña y uno de sus hermanos militaba en el Frente. 
“Ya en México se personaliza la relación y me organizo. A mi papá le dio cólera. Yo si me fui al frente fue sobre todo por ganas de desafiarlo. Sí, tenía mis convicciones, obviamente, pero mi decisión estuvo muy cruzada por mi deseo de llamar por teléfono a mi papá y decirle en clave "que me iba para la finca". Mi mami sufrió mucho con la decisión.”

En el FMLN Karla se integra en el grupo musical Cutumay[3] Camones, símbolo de la lucha salvadoreña. El grupo había estado muchos años fuera haciendo labor de promoción de la solidaridad internacional; era la época de los grandes festivales latinoamericanos en el mundo, donde tocaban con los grandes de la trova.
“El grupo Cutumay Camones era de una de las organizaciones que pertenecía al FMLN. Éramos estructura política en una zona de guerra; no teníamos algunas obligaciones que tenían las estructuras militares, pero a mí me tocó alguna vez correr (risas). Cuidaban mucho las estructuras políticas, que eran la Radio Venceremos y dos grupos de música, los Torogoces de Morazán y nosotros. Estaba también la estructura de conducción política y los religiosos, la estructura de los celebradores de la palabra que le llamaban. Cutumay Camones llevaba muchos años de andar rondando, habían ido a Estados Unidos, a Asia, a todas partes, y en ese momento deciden que hay que volver. Es el momento en que se optó por la vía del proceso de paz. Y en eso hay una plaza en el grupo, hice mi casting en un parque en Ciudad de México y me seleccionaron”.

Karla vive esta experiencia con mucha intensidad. Era muy joven, 17 años, y se deja llevar por la situación. Su hermana Katia formaba parte de Radio venceremos desde México en la parte de vídeo documental del FMNL.
“Era vivir el ocio que implica la guerra. Creo que si pienso para tras sobre las oportunidades que se pierden en esa lógica de la guerra, del enfrentamiento armado, además de lo doloroso que es la zozobra…  Seguía un poco la lógica esa del practicismo, el démosle hoy que mañana quién sabe mañana quien amanezca (risas). Existe también un tema claro de machismo, pues hay ejercicios de poder. Las compañeras que hacían radio eran siempre las más jovencitas y solían ser las principales víctimas del machismo; también eran las más astutas porque había que saber lenguaje morse y muchas palabras, eran compañeras bien inteligentes, con mucha memoria”.

Pasaron unos 9 meses en el Salvador en la zona de Perquín, San Fernando y los alrededores y más tarde se van a Nicaragua.  Poco después viajan a Cuba a grabar un disco, el último de Cutumay Camones, Patria Chiquita Mía, y el primer disco en el que Karla participa. El grupo se fusiona en ese tiempo con otro y pasan a llamarse Cutumay Mozote. En Cuba Karla se queda embarazada de su relación con uno de los componentes del grupo, que será el padre de 3 de sus hijos. Regresan a Nicaragua por un corto periodo. Gobernaba ya Violeta Chamorro y la realidad del país estaba cambiando; ya no contaban con los mismos apoyos. 
“Era calabaza calabaza cada quién para su casa. Entonces vine a Honduras para tener a los gemelos, era noviembre de 1991“. 

Karla tiene a sus hijos y se regresa con ellos al Salvador. El 16 de enero de 1992 se firman los Acuerdos de Paz  de Chapultepec, en México, dando fin a 12 años de guerra en El Salvador.

“Fue muy duro porque en El Salvador la re-inserción, como así se llamaba, era un fiasco. Ibas a un lugar a presentar tu carnet de desmovilizada del Frente, pero no había trabajo. Cuando nos desmovilizamos nos dieron un saco de arroz, uno de maíz  y uno de azúcar y ya, al agua a nadar. Y ahí no más me volví a embarazar de Marcela. Era horrible porque era pensar en cómo volvíamos a hacer la vida en el Salvador, pero estaba embarazada otra vez”.

El holandés ex-director del grupo de música, Eduardo, se había integrado en Convergencia Democrática[4] y consigue que la empleen en el partido. 
“Convergencia Democrática era la gente de izquierdas del país que no apostaba al proceso armado. Se había decidido que la Convergencia participase en el proceso electoral y entonces montaron un staff de apoyo para Rubén Zamora, que iba de candidato. No querían ligarlo a la lucha armada, pero después de rogar muchísimo a Eduardo me dio trabajo. Yo había locutado para radio Venceremos antes, cuando estaba en el Frente, entonces volví a locutar, a trabajaba en el staff de Zamora y cantaba.  Y en eso nace Marcela en El Salvador”.

Canción A Marcela, Karla Lara


Al poco de tener a Marcela se separa de su compañero, por lo que su situación se complica. Karla tiene 24 años. Su madre le apoya con el cuidado de sus hijos y le convence de que regrese a Honduras. 
“Siempre estaba viajando. Iba a Honduras, dejaba Marcela y me traía los gemelos, venía me traía los gemelos y dejaba a Marcela. Regresé a Honduras en el 94, pero yo me sentía salvadoreña. Aunque ya no tenía un vínculo organizativo, porque eso se había perdido, de verdad que sentía El Salvador como mi país. Además de que una cree en el internacionalismo, creo que una es de donde hace casa. Me costó volver, me costó volver a acostumbrarme a Honduras. Es que siempre cuesta volver, ¿verdad?. Ya todo el mundo está en otra nota (risas). Ya de ahí ya me quedé”.

Al llegar a Honduras trabaja en la organización no gubernamental Oxfam, que será su inicio en el trabajo con la cooperación internacional. Trabajará durante 10 años como administradora y comunicadora en varias organizaciones.
“Pude estabilizarme, volver a tener un lugar, la familia. Es difícil de retornar, pero esos otros elementos la familia, la estabilidad económica, laboral me cayeron muy bien”.

Paralelamente, Karla sigue cantando. 
“Volví a Rascaniguas. De verdad que el retorno y la posibilidad de volver a sentirme de acá, de Honduras, me la dio la música. Era sentirme de ese grupo, eran mis amigos de antes. Era divertidísimo ir al ensayo con los niños, con las mochilas, una mochila con ropa, otra con juguetes…y andar con los 3. De ahí armamos otro grupo que se llamada “Doble vía” con Alfredo Poujol. Volvían a estar los mismos personajes de grupos anteriores. Estaba Ricardo Zavala, el Chino Lara, Alfredo Corrales,  Mariano Rodríguez, una holandesa que tocaba el harpa, Liz Joosten... Después hicimos Trovason”.

En 2001 tiene a su cuarto hijo, Oscar Mauricio, y deja de cantar un año. Regresa en 2002  con algunos trabajos como solista.


“Guillermo Anderson[5] era uno que me andaba siempre diciendo que cantara yo con mi nombre. Y a mí me hacía mucho ruido porque yo siempre apostándole a lo colectivo, al grupo…., y yo decía no, y cómo con mi nombre y con los mismos músicos”.

 Karla Lara y Guillermo Anderson, La fuerza que tenés


En 2004 saca su primer disco en solitario, Donde Andar, y deja de trabajar en cooperación. “Decido dedicarme como actividad prioritaria a la música hacia 2005, cuando salgo de Dan Church Aid y comenzamos con una gira que nos montó esta organización en Dinamarca y  España. Ya no podía tener otro trabajo”.

La casa de la justicia, disco Donde Andar

Karla Lara se va posicionando como una de las cantantes más importantes del país, combinando su carrera musical con la militancia desde el movimiento social, especialmente el movimiento de mujeres y feminista, y con trabajos de locutora. Muchas de sus canciones han convertido en himnos de las reivindicaciones sociales del país.
“Creo que siempre he estado cercana a la canción política, desde una visión política feminista. Que claro, una sigue aprendiendo y repensando esos feminismos nuestros a veces tan institucionalizados”.
Nos matan por ser mujeres


El 7 de abril de 2008 se da uno de los acontecimientos que más ha marcado la historia reciente de Honduras, la Huelga de los Fiscales[6]. Cuatro fiscales del Ministerio Público Inician una huelga de hambre para exigir que no se archiven los casos de corrupción. La apoyan movimientos sociales entre los que estaba el COPINH, organizaciones feministas, artistas y algunos/as políticos, como el presidente del gobierno en ese tiempo, Manuel Zelaya. Karla Lara participa pasando varios días en huelga de hambre. Esta huelga será preludio del Golpe de Estado que sufrirá Honduras en 2009.

Karla en Huelga de hambre, huelga de los fiscales


El 28 de junio de 2009, tras varios meses de tensión política, efectivos del ejército de Honduras arrestan al presidente Manuel Zelaya y lo deportan a Costa Rica, consumándose un golpe de estado tras varios meses de crisis política y social [7]. La ya frágil democracia hondureña sufre un retroceso del que no se ha recuperado. 
“Cuando lo de la cuarta urna me mandó a decir Mel si hacía una canción para la consulta popular, porque Katia (su hermana) estaba trabajando en los spots de la cuarta urna, entonces me mandó a decir si el hacía una canción. Entonces yo le contesté que yo no hago nada nunca con ninguna oficialidad. Ni en el poder ni en la llanura (risas)”.

Tras el golpe, llegaron meses de movilización social para exigir el restablecimiento del presidente y de la democracia. Los movimientos sociales en Honduras sufren grandes modificaciones en esta época;  desde las feministas, el LGTBI, el movimiento ecologista, el indígena, las organizaciones de defensa de los derechos humanos, el artístico… se implican en la Resistencia Popular contra el Golpe de Estado. Karla Lara participa desde Feministas en Resistencia y en Artistas en Resistencia.
“Hay un antes del golpe y después del golpe. Antes del golpe, para nosotras, para el movimiento feminista, el centro había sido la incidencia para la despenalización de la Píldora de Anticoncepción de Emergencia (PAE).”


Su presencia en las movilizaciones contra el golpe y la denuncia de violaciones de Derechos Humanos es permanente.


Karla Lara, cantándole a Berta Cáceres
El 3 de marzo de 2016 asesinan en Honduras a la activista Berta Cáceres[8], amiga y admirada por Karla. Este hecho ha producido un profundo daño en el movimiento social hondureño, en el que la figura de Berta, fuerte y dialogante, era central. “El asesinato de Bertha Cáceres fue un golpe enorme. El miedo se metió en el cuerpo, la mataron porque podía cambiar las cosas”. 

Que corra el río. Dedicada a Berta Cáceres

Honduras sigue en una crisis política y social, agravada por las elecciones del 26 de noviembre de 2017.  El presidente Juan Orlando Hernández Alvarado se presentó a la reelección presidencial, prohibida en la constitución, y se proclamó vencedor tras unas irregulares elecciones en las que los principales partidos de la oposición y gran parte de la sociedad civil denuncian que se cometió  fraude electoral. Desde ese día no han cesado las movilizaciones en el país, ante las que las fuerzas de seguridad del estado han respondido duramente causando varias muertes. 


Karla y la poeta y activista Melissa Cardozo escenifican el libro “13 Colores de la Resistencia Hondureña”, que Melissa escribió en 2010. Viajan por el mundo presentando esta performance que les sirve de formato para sensibilizar sobre la situación de Honduras, el asesinato de Berta Cáceres y llamar a la solidaridad internacional. Han estado ya en diversos países y próximamente realizarán una gira por Europa presentando el libro.

La vida de Karla es una canción de protesta. Es difícil adivinar si canta para luchar o lucha para cantar.

Necia, divertida y apasionada, Karla es la abeja rebelde de la música hondureña.


La abeja rebelde



[1] https://www.youtube.com/watch?v=c4KPIMTvaf0
[2] http://www.fmln.org.sv/index.php/nuestro-partido/historia-del-fmln
[3] http://huacal.blogspot.mx/2012/10/cutumay-camones.html
[4] https://elpais.com/diario/1987/12/01/internacional/565311614_850215.html
[5]https://es.wikipedia.org/wiki/Guillermo_Anderson;http://www.laprensa.hn/honduras/919952-410/guillermo-anderson-el-cantante-que-hizo-brillar-a-honduras
[6] https://www.youtube.com/watch?v=QbOOVB1eg44;http://www.laprensa.hn/honduras/695758-97/huelga-de-hambre-de-fiscales-crispa-ambiente-pol%C3%ADtico-en-honduras
[7]http://www.jornada.unam.mx/2009/06/29/mundo/024n1mun; http://www.bbc.com/mundo/america_latina/2009/06/090628_1430_honduras_arresto_med.shtml
https://elpais.com/internacional/2009/06/28/actualidad/1246140016_850215.html
[8] https://www.youtube.com/watch?v=p5IPQpjA1ic

martes, 9 de enero de 2018

Suyapa Martínez Amador. Lucha y decepciones por llegar a una izquierda feminista.


Suyapa nació en San Pedro Sula, Honduras, el 3 de enero de 1964. Su madre era trabajadora doméstica y su padre jornalero. Tuvo dos hermanos varones, uno músico y otro zapatero; al músico lo mataron a los 22 años cuando ella tenía 15.
“Estudie en una escuela de niñas, aunque pasé por varios colegios. Como vivíamos en cuartería nos andábamos cambiando de casa continuamente; nos pedían la casa porque no podíamos ajustar el dinero para la renta”.

Su entrada en la militancia política inicia con el movimiento estudiantil. 
“Cuando pasé al instituto participe en grupos teatrales, en la banda, toqué lira. Fui miembra de los Comités de Lucha de Estudiantes de Secundaria (CLES) y del Consejo Central de estudiantes. Después fui al Instituto Tecnológico en Administración de Empresas (INTAE), donde continúo en la lucha con los CLES, pero se dividieron y pasé a formar parte del Bases Populares Revolucionarias de Secundaria BPRS. En mi lucha por mejorar la educación pública en el país y por tener mejores edificios de las escuelas participé en cantidad de tomas de centros educativos en un esfuerzo conjunto con la Federación de Estudiantes de Segunda Enseñanza (FESE)”.

En el Instituto Tecnológico en Administración de Empresas recuerda el impacto que le causó una maestra. 
“Nos daba clase de filosofía y sociología, nos explicó las teorías de Marx y Lenin, la lucha de clases. Nos explicaba que los pobres no éramos pobres porque así hemos nacido, sino porque nos han puesto en situación de pobreza por la acumulación de riqueza; que había gente que se quedaba con toda la riqueza sin importarles que el resto del mundo se muriera de hambre. Así fui adquiriendo conciencia. Ella era dirigente del Colegio de Profesores de Educación media (COPEM) y fundadora del Centro de Estudios de la Mujer (CEMH). Me ofreció que llevara la contabilidad al CEMH como voluntaria y acepté. En ese momento yo trabajaba en el Registro Nacional de las Personas (RNP). Después me echaron de ahí y pasé a trabajar en el Instituto Nacional del TORAX que es un centro hospitalario donde me desempeñe en la farmacia”.

Su actividad política le llevó a dejar el país en diciembre del 83, experiencia difícil en la que sufrió incluso abusos por parte de un compañero de militancia. “El machismo imperaba entre la izquierda, además un machismo oculto, pues estabas en la clandestinidad y si denunciabas te acusaban de ser infiltrada. Entonces era difícil denunciar”.

Aunque en esta época Suyapa no se reconoce como feminista, las discriminaciones y violencias hacia las mujeres dentro de los movimientos de izquierdas le desconciertan y decepcionan.

De regreso en Honduras, empieza a estudiar Ingeniería Industrial, pero tiene que abandonarlo al no poder compaginarlo con el trabajo y busca una carrera que se lo permita. 
“Fue así que me cambie a Contaduría Pública y Finanzas en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, donde estaba también con los frentes estudiantiles”.

En ese tiempo le toca vivir la desaparición de algunos amigos y conocidos. Son los años 80 en Honduras, época en la que existen escuadrones de la muerte entrenados por agentes estadounidenses y asesores argentinos con el pretexto de terminar con el comunismo, que para ellos estaba representado en las organizaciones de izquierdas. El triunfo de los Sandinistas en Nicaragua y la inestabilidad política en el Salvador hace que los Estados Unidos, bajo el gobierno de Reagan, vea en Honduras una plataforma perfecta para establecer un ejército contrarrevolucionario, “los contras”, para hostigar a los gobiernos vecinos y a los afines en el país. Todo ello se produce con la complicidad del gobierno de Suazo Córdova. Hubo un gran número de obreros/as, campesinos/as e intelectuales de Honduras, El Salvador y Costa Rica entre otras nacionalidades que fueron desaparecidos entre 1979 y 1989. De hecho, Honduras fue el primer estado en ser condenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos por la desaparición forzada de dirigentes populares[1].

“Después de ir a la Universidad me iba en las noches a trabajar en el CEMH. Más adelante me pidieron que trabajase a tiempo completo y dejé ya mi otro trabajo. Ahí inicia mi lucha política feminista, participando en diversas instancias como la Red contra la Violencia hacia las Mujeres, que es una red que surge tras el asesinato de Ricci Mabel (que fue una estudiante de la normal mixta asesinada y violada por unos militares, dentro de los cuales estaba un coronel). También participaba en la red las organizaciones como Visitación Padilla, Comité Latinoamericano de Derechos de la Mujer Cladem, el Centro de Derechos de Mujeres CDM, el Centro de Estudios de la Mujer CEM-H,  y luego este espacio  se convirtió en el Colectivo de Mujeres Contra la Violencia, en la que yo fui miembra del equipo de  coordinadoras”. 

En el CEMH pasa de llevar la contabilidad a coordinar proyectos, al tiempo en el que trabajaba en incidencia política y comunicación. Más tarde el CEMH cambia su estructura a órgano de codirección se convierte en codirectora ejecutiva y después en una de las directora generales que ha tenido la organización desde su nacimiento.

2008. Suyapa Martínez en una actividad. Foto María Castro
Suyapa ha participado en política como candidata a diputada por el partido Unificación Democrática (UD) en 2005 y 2009, siempre defendiendo una posición feminista.
“Decidí participar en política porque quería demostrarme a mí misma y mostrar al movimiento feminista qué podía pasar si una feminista participaba en política, en el sistema de partidos. Realmente pasó lo que se esperaba, no quedamos, sacamos bastantes votos pero no quedamos. Es muy cansado, tenés una confrontación permanente. Entramos en contradicción entre nuestra teoría y la teoría partidaria. Sacamos lo del trabajo doméstico en la lucha y no les gusta, se pelean con nosotras, andan haciéndonos la cama, despavimentándonos el camino para que no avancemos. No consideran la situación y problemas de las mujeres, no les conviene". 

Aunque el paso por un partido político fue decepcionante y desgastante, Suyapa lidera desde su organización las alianzas con mujeres parlamentarias y de partidos políticos y la incidencia política. 
"Siento que no necesariamente tenés que estar en un parlamento o en un espacio gubernamental para provocar cambios. Desde los diferentes espacios en los que te movés, si estás convencida de tu teoría y tus principios podes impulsarlos".

2009. Suyapa Martínez en una manifestación. Foto María Castro.
El día 28 de junio de 2009 militares encapuchados ingresaron a la fuerza en la residencia del presidente de Honduras, Manuel Zelaya, trasladándolo a la base Hernán Acosta Mejía de la Fuerza Aérea al sur de Tegucigalpa para ser deportado a Costa Rica. Se consuma, tras varios meses de tensiones políticas en el país, un golpe de estado. La población sale durante meses a las calles exigiendo revertirlo, algo que no se produce. Se conforma el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), en el que el movimiento feminista juega un rol importante, organizadas en la red Feministas en Resistencia que obtuvo el apoyo y solidaridad de un gran número de organizaciones feministas de América Latina y Europa.

Durante este periodo, en el que Suyapa estaba aún vinculada a la política, ella y la diputada Silvia Ayala se compraron un billete para ir a Costa Rica a una reunión de la Resistencia con Zelaya. No había sido convocada ninguna mujer para esa reunión.
“Cuando llegamos allí les dijimos que nosotras nos vinimos en avión comprando nuestros boletos porque nos auto propusimos, porque si llega a ser por ellos….   Para algunas cosas nos dicen que estamos en riesgo y para otras nos ponen al frente. Por ejemplo, en las manifestaciones estamos en las primeras filas, para las gaseadas y eso. Pero para la representación sí que estamos en riesgo; ya cuando hay representantes de la OEA y todo eso nos querían dejar en un segundo plano”. 
En el Frente Nacional de Resistencia Popular “teníamos que pelear y autonombrarnos, nadie nos proponía. Eso fue el tiempito que estuve allí, pero me cansé y otras compañeras asumieron. Pero creo que no aguantaron mucho, pues pronto estuvimos fuera las feministas del frente. Los discursos nuestros son muy fuertes, tocan mucho, porque hablan de la vida familiar y las violencias. Ahí en el frente hay muchos agresores, así que cuando nosotras decíamos democracia en la cama y en la casa, no les gustaba. O cuando el finiquito social para los que ocupen cargos de dirección en el frente no sean agresores de mujeres, tampoco les gustaba, y preguntaban ¿qué era eso? Y que les dieran la palabra primero a mujeres como acción afirmativa nunca les gustó, no lo aprobaron. Al final la izquierda sigue siendo la misma izquierda.” 

2009. Feministas en resistencia en una manifestación contra el golpe de estado. Foto María Castro.

A pesar de las dificultades en la participación en las organizaciones, en las manifestaciones contra el golpe de Estado siempre se escuchaba el lema “la gente se pregunta y estas quienes son, somos feministas en revolución”, que daba mucha visibilidad al movimiento. 
“Logramos hacer pintas sobre el aborto, conseguimos sensibilizar a algunos, aunque otros iban borrándolos. Es que la izquierda está permeada por la religión, la religión no te aguanta toda la agenda feminista. Lo que logramos es que sí nos miren, saben quiénes somos, cual es nuestra propuesta, si no la aceptan ya es problema de ellos, pero saben que existimos. Antes no sabían ni que existíamos.”

2009. Manifestación contra el golpe de estado. Foto María Castro.
El asesinato de Berta Cáceres, la activista indígena, lenca y feminista hondureña, el 3 de marzo de 2016 por causas directamente ligadas a sus reivindicaciones, fue un duro golpe para las activistas que, como Suyapa, son la cara visible de organizaciones de la sociedad civil. 
“Todo esto que ha pasado nos ha hecho pensar cosas, aterrizar más, y sí, somos reconocidas”. 

El 28 de febrero de 2017 la empresa a la que se le vincula con el asesinato de Berta Cáceres, Hidroeléctrica Desarrollos Energéticos, S.A. (DESA), introduce una demanda contra Suyapa Martínez por difundir “informaciones inexactas y perjudiciales contra la empresa DESA y sus miembros por el crimen de la señora Berta Cáceres”. La demanda provocó una reacción en cadena de las organizaciones feministas y populares, que consideran que esta acción se suma a la persecución y criminalización contra luchadores y luchadoras sociales[2]. Este asunto ha puesto a Suyapa en una situación de mayor vulnerabilidad, dado que desacreditar y perseguir judicialmente a las activistas suele ser un primer paso para su hostigamiento y, como en el caso de Cáceres, su asesinato.  Este caso continúa abierto, al margen de que existen un gran número de testimonios en informes que vinculan a la empresa con el asesinato de la activista[3].

2017.Mujeres defensoras apoyan a Suyapa Martínez en su lucha contra DESA

Suyapa ha puesto la lucha por los derechos de las mujeres en el centro de su vida. Considera que los femicidios son la mayor lacra de Honduras, que son la punta del iceberg de otras discriminaciones. 
“También la violencia sexual, que es la que menos se denuncia. Si los juzgados reportan más de 2900 casos anuales, imagínate la cantidad que debe haber. Y el incesto, que se da mucho. La impunidad, es otro problema; sólo 4.7% de los casos de violencia sexual se resuelve. Aunque existen instancias como el Módulo Integral de Atención Especializada MAIE y la Unidad de Investigación de Muertes Violentas de Mujeres y Femicidios, no funcionan en todo el país; ni la investigación especializada funciona. El gobierno crea programas, pero no con suficiente cobertura, como si sólo hubiese violaciones y femicidios en Tegucigalpa y San Pedro Sula... La violencia domestica no ha bajado en 10 años. Se denuncia, pero la caducidad de casos está por encima del 70%”.

2017



Lo más duro para Suyapa ha sido “esa conciliación entre lo que yo pensé de la izquierda, lo que es ahora y el feminismo. El feminismo a nivel del movimiento social es rechazado. Ahora todavía te declaras feministas y te miran mal, pero antes te lo decían con descaro". Desde la izquierda se entendía la reivindicación de igualdad como ruptura de la unidad; Suyapa recuerda cuando le decían "mira compañera, le doy permiso para que venga a dar un taller pero no me vaya a dividir el movimiento.”

Al margen de la dureza del camino que escogió, sigue siendo un torbellino de energía y pasión.
“Siento que no pasé por esta tierra en vano. Las diferentes luchas en las que me he metido lo he hecho por conciencia. Estoy orgullosa del nivel de conciencia desarrollada a nivel de la lucha social”.

Suyapa lleva esculpida en su rostro la dureza de la decepción, junto a la satisfacción de vivir para lo que sueñas.

Feminista, fuerte y valiente, Suyapa es una montaña que resiste a la intemperie de la vida. La vida por los derechos de las mujeres.



domingo, 26 de marzo de 2017

Naty Lomas, colibrí valiente

Naty lleva una vida en construcción, persiguiendo sus sueños, resistiendo ante lo que le habían inculcado que debía ser. 
La música es testigo y herramienta de su evolución, de sus luchas y paces internas. 
Desde el año pasado ha empezado a pintar óleo con los pinceles de su madre. Es su forma de acercarse a ella, de vivirla cerca.

Naty es un colibrí. Busca el néctar de las cosas, su corazón late fuerte, rezuma energía. Resistió al mandato 
para ser libre.



Nació en la década de los 60 en Villahermosa, un pueblecito a 106 Km de Ciudad Real. Es la mayor de tres hermanas. Su padre era maestro. “Mi mamá hubiese querido ser maestra y eso fue lo que le fastidió la vida, porque no le dejaron. La carrera se la dieron a su hermano, 4 años menor. "Un talento mi madre…, una artista. Pintaba oleo. Ella estaba para cuidar a sus padres, para casarse…  por eso vivió con una terrible frustración”.

Sus padres querían que estudiasen; “mi padre siempre nos decía: yo quiero que seáis independientes”. Por eso, cuando Naty tenía 7 años se fueron a la ciudad. “Cuando nos fuimos a Ciudad Real mi madre se puso a estudiar dibujo y  pintura. Estaba muy bien porque era muy buena pintando. De pronto, de la noche a la mañana empezó a decir que nosotras la necesitábamos, que tenía que estar en casa, dejó todo y se convirtió en otra persona. Algo le pasó”.  

Ese cambio en su madre coincidió con su adolescencia, momento en el que empezó a tener dificultades con su familia.  “Yo fui la rebelde. Era muy responsable, pero te vas dando cuenta de las mentiras que te rodean, sobre todo en el pueblo..., los chismes. La frustración de mi madre nos marcó mucho.”

Estudió magisterio en Ciudad Real y sacó un promedio que le dio acceso directo a una plaza pública. “No era el objetivo, pero lo conseguí. Tenía 22 años”. 

En el tiempo que pasó hasta que le asignasen un destino, pasando las vacaciones en su pueblo, se enamoró. “El mensaje que siempre nos habían dado mis padres es que mientras no acabásemos la carrera, nada de novios. Yo nada. Justo acabo la carrera, me echo novio y no les gustó porque su familia era de izquierdas, comunista. Fue duro, no superamos lo de la España dividida. Lo viví en mis propias carnes y es duro. Justo ese año me dieron mi primer destino, lejos de Ciudad Real y él me acompaño”.
En ese tiempo en España se vivía una fuerte represión hacia las mujeres, lo cual se unía a la división ideológica. Naty optó por hacer su vida con ese joven sin aceptación de la familia. Como la mayoría de mujeres la época, “me educaron en el miedo. Tenía miedo de que se enteraran que vivía con él”. 

Naty desarrollaba su carrera como maestra compaginándola con el arte, que era en realidad su pasión. “Me iba de titiretera cuando terminaba las clases. Hacía un espectaculo para niños y me recorrí con él todos los pueblos de titiretera. Titiretera, es lo que he sido toda mi vida, titiretera de pueblo en pueblo”. Además de esto, hacía teatro y cantaba. Cuando cumplió 4 años de profesora pidió una excedencia para estudiar teatro en Madrid; nunca se reincorporará al magisterio.
Fotografía del Facebook de Naty Lomas

Estudió en Madrid en el laboratorio WILLIAM LAYTON. Allí vivía con una amiga, también teatrera. “Estudié teatro 3 años;  tenía ahorros y yo vivo muy sencillamente, no necesito mucho. Me salían algunas cosas con lo de los títeres y el segundo y tercer año me dieron beca de la diputación”. Al terminar su formación de teatro, hizo una audición para la zarzuela de Tamayo y entró en los coros. Mientras trabajaba en esa obra, comenzó a montar su propio grupo musical. 
“Por aquel entonces tenía unos 27 o 28 años. Puse un anuncio en el auditorio buscando músicos, porque yo estaba componiendo, y los encontré. Yo ya había pasado por un montón de discográficas, pero era la época en la que estaban de moda los grupos y no querían solistas. Justo conocí a unos muchachos y grabamos un demo con algunas canciones mías. Al que hacía los arreglos, que tenía unos 18 años, le presentaron en una fiesta al productor que descubrió a Alejandro Sanz y le dejó el demo.  Al rato nos llamó diciendo que nos iba a producir 2 temas. Quería meternos en Warner, pero la discográfica no lo aceptó porque justo ese año habían firmado a Presuntos Implicados, que era también un trío. Realmente qué mala suerte. Pero nos metió en Virgin. El grupo se llamaba Nativos, y el primer single lo tuvimos en los 40 principales un tiempo”.

Vídeo de Nativos

Las cosas con el grupo no terminaban de funcionar bien. Y “Virgin ese año, que había sido siempre una discográfica independiente con un súper catálogo, se vendió como sello a EMI y esta compañía no nos ofreció apoyo pues tenía que atender la promoción de sus propios artistas nacionales. Algunas veces he estado muy cerca, pero no, no me tocaba a mí”.

Vídeo de Nativos

Por aquel entonces, su novio se había ido a México en uno de sus múltiples viajes. “La relación no estaba funcionando, pero yo había roto con muchas cosas por él y me costaba dejarlo”. Su todavía productor le ofreció un billete de avión para ir a visitarlo y, de paso, cambiar de aires. “Mi novio estaba viviendo en un foro de teatro así que me fui para allá. Esto fue en el 92”.

México la atrapó, convirtiéndose poco a poco en su hogar.  “Lo que más me gustó fue llegar a un lugar donde estaba rodeada de gente como yo, teatreros, artistas. Yo tenía un costal de miedo, de culpas… un costal. A veces uno huye, estaba huyendo de algo que me causaba dolor. Y de repente estoy en un ambiente de teatro, muy divertido. Mi palabra favorita es apapacho. Es lo que define lo que hizo México conmigo cuando llegué, apapacharme. Es un carácter luminoso, aunque también hay una parte negra”.

En el teatro estaban a punto de estrenar “Los hijos de Kennedy”, de Robert Patrick. “René Pereira, el dueño del teatro, me oyó cantar y se le ocurrió meterme en la obra. Una obra que hablaba de los 60, donde las jóvenes buscaban su libertad. Había 5 monólogos y yo tenía 5 canciones. ¡Yo no había cantado en inglés en mi vida!. Los personajes sacaban toda su frustración, era gente que había tenido unos sueños y la sociedad se los había comido. La hippie decia ¿de qué sirvió todo lo que hicimos? Pero dejaron la semilla, todo lo que nos dieron los 60…”

Su novio se fue y Naty se quedó con la obra. “Muy gracioso, porque el que viajaba era siempre él y la Naty sale una vez y se queda”.
Su estancia era temporal, pero surgían siempre cosas que le hacían permanecer más tiempo en el país. “México me iba poniendo anzuelos y yo así, flojita y cooperando”. 

Se fue a Nueva York con el grupo de teatro y, por aquel entonces, empezó una relación con un actor del foro y dejó a su novio. “A mí me parecía todo tan romántico, yo estaba muy feliz. Porque yo no había tenido nunca un noviazgo feliz. Yo creía que iba a ser sólo una aventura y pensaba regresar a España al volver de Nueva York, pero al final me enganché con ese chavo.”
Hacía ya 5 meses que Naty estaba instalada en el Foro y pensó en mudarse.  “Le dije a René que ya me daba pena, pero me dijo que no había problema, que no me preocupase, estuve allí 2 años.

El tiempo transcurría y Naty fue haciendo su vida en México, trabajando,  siendo arropada por la vida.  “Tengo que agradecer varias cosas en la vida, el apoyo de mis hermanas y la gente que aparecía cuando lo necesitaba. Cuando regresé de Nueva York recibí una llamada de mi productor en España de que venía Alejandro Sanz a su primer concierto en México, venía a presentar “Pisando Fuerte”. Les acompañé  y me dedicó una canción “esto es para una amiga mía, que no pierda la confianza”. Con el dinero que me dió fui tirando el primer tiempo. Después me salió otro trabajo con Warner, promocionando el disco de Madona “Erótica”. Iba haciendo trabajillos y no tenía que pagar la casa. Más tarde fui a hacer a la radio la promoción de “Los hijos de Kennedy “ y llevé mi disco de Nativos; justo ese día estaba en el estudio un músico que es el director de una orquesta llamada “Liverpool Ensemble” que interpreta temas de los Beatles. Me escuchó, me habló de su orquesta. Me dijo que iban a empezar a revisar los arreglos sinfónicos para trabajar con un nuevo grupo y me hizo una invitación para esa temporada. Posteriormente monté otro grupo, me salió un trabajo en un bar por las noches. Después ya me llamaban otras personas, me invitaban para eventos y ahí ya me pagaban mejor. Tenía trabajo todos los fines de semana con un grupo de baile, con un buen repertorio. Tocábamos en cenas. Teníamos un tepertorio muy bonito, muy variado. Con eso estuve como 9 años”.

La idea de volverse a España se iba retrasando y Naty iba haciendo su hueco en su nuevo país.
“Los españoles somos muy preocupones, controladores. Ellos no, pero son menos organizados. Deberíamos aprender mutuamente para liberarnos.”
Por esos tiempos Naty se casó con su novio. “Yo estaba como adolescente, viviendo mi noviazgo. Casándonos él también me ayudó, pues yo estaba renovando la visa y era un problema. Estuve ilegal bastante tiempo. Mi madre vino a mi boda. Estuvimos 2 años de novios y dos de casados, pero se acabó”.
Fotografía del Facebook de Naty Lomas

Con el divorcio le volvieron muchos miedos e incertidumbres. “México me había puesto cosas fáciles, se iban dando las oportunidades y yo cooperaba, fluía. En ese momento me pregunto ¿qué hago? ¿me voy? Tenía 34 años. Todo lo que traía colgando salió en ese momento. Todo era un pozo oscuro, tenía un pavor terrible. Vergüenza de regresar a España con el rabo entre las piernas, miedo de no saber que hacer. No le dije nada a mi familia, tenía miedo de ir y que mi madre me dijera, vesrebelde. Una amiga me llevó a conocer a un terapeuta, David, que ha sido mi maestro de reiki. Ahí es cuando empecé el trabajo, entré en un camino de consciencia imparable. De ahí salieron tres discos: “Amante del mar”, “Alquimia” y “Corazón luna”. He vivido mis más y mis menos, porque fue mucha soledad. Pero México me ha dado la posibilidad de vivir cantando, como la cigarra”. 

Además de componer, produce todo el trabajo de sus discos. “Lo que gano como intérprete me lo gasto como compositora. Nadie me ha ayudado en eso, lo he hecho yo sola. Más que nada, esas canciones, yo que soy una artista de corazón, me han servido para expresar mi proceso. Ha sido como una catarsis. Sustancialmente una catarsis, la trilogía “Veredas del alma” es una catarsis”.

Sus canciones van relatando su proceso, de dónde viene y hacia dónde quiere ir. Como a todos los emigrantes, le golpea la idea de si debe o no regressar a sus raíces, a su país. Igualmente, la desprotección que da vivir lejos de los suyos, junto al paso de los años, y vivir del arte, profesión muy inestable, le provocan dudas. “Mi voz, de alguna manera, ha sido la que me ha llevado a explorar unos caminos diferentes de los que estaban marcados para mí. Este año, como por febrero, empecé una historia que se llama “Biografía de una voz…ser para cantar y cantar para ser” y fue así como empecé a recuperar todo lo que traía atrás. A veces se nos olvida todo lo que cargamos y las cosas que hemos tenido que enfrentar. Yo soy una persona muy valiente. Y sí he pasado temporadas de muchísimo miedo, muchísima inseguridad. Además se va muriendo gente , tus amigos, que eran también una especie de familia. Hay que hacer que la dicha venga de ti. Claro que me entra miedo, pero pienso que siempre ha llegado la gente que tenía que llegar en el momento adecuado, eso es lo que va a seguir pasando. El arte para mí es una proyección de mi trabajo interno como ser humano. He trabajado mucho con la dualidad, y es la piedra fundamental de mi trabajo. La parte del ser humano, de su luz y su oscuridad. Llegas a la luz reconociendo tus partes oscuras, tus heridas, tus temores, todo lo que has tenido que hacer para sobrevivir.. Pero ya no se trata de sobrevivir, sino de vivir con plena libertad. Aceptando lo que eres”.


Lo que más le ha costado en la vida es afrontar la soledad y reconstruirse en el desapego. De lo que más orgullosa se siente es “de mi integridad como persona. No me he traicionado,he sido siempre muy fiel a mi corazón y mis  sentimientos. No he engañado a otras personas ni me he engañado a mí misma. Y si me he engañado, mi conciencia no me ha permitido estarlo mucho tiempo”.

Actualmente encuentra en la pintura una vía de comunicación con su pasado. Vive un nuevo inicio en el que navega entre continentes, siempre en busca de la felicidad.

Solidaria, luminosa, Naty Lomas es una valiente que se construye responsablemente día a día,aceptando sus luces y sombras, y las de su entorno. 
Es un colibrí. Libre.